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Urriak 1ean Artikako Kultur Etxean 18:00tatik 21:00tara
El viernes 1 de octubre en la Casa de Cultura de Artika de 18:00 a 21:00

Asko dugulako jokoan…
Porque es mucho lo que nos estamos jugando..

Deialdia/Convocatoria

Leo con estupor, la noticia de que “UPN y PSN se reparten los cuatro miembros del Parlamento en la CAN”. Resulta que al final, la tan anunciada “despolitización” de la CAN, consiste en la vieja fórmula de abandonar el barco al borde del naufragio, en sacar tajada personal, y por supuesto en no asumir ninguna responsabilidad. ¿Cómo lo hacen?

Muy fácil, primero anuncian allá por abril del 2009, una futura “despolitización” de la caja, como si el término “despolitización” fuera algo bueno per se. Pero, ¿acaso ellos no son políticos politizados? podría parecer una manera muy tonta de tirarse piedras sobre su tejado, pero en fin, dejémoslo pasar. Casualidades de la vida, o no, el anuncio se produce en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria, la crisis financiera, cinco meses después de acogerse la CAN al Fondo de Adquisición de Activos Financieros en busca de liquidez, y menos de un mes después de la intervención de CCM por parte del Banco de España. A partir de ese momento el Presidente Miguel Sanz, se desquita de la obligación moral de dar cuenta a las decisiones estratégicas que tome la CAN, preludio de los cambios que se avecinarían. Así, se anuncia la fusión con Caja Canarias y la creación de Banca Cívica. Se trocea la sede de la CAN de Pamplona y se inagura la nueva sede en Madrid.

Posteriormente, y a pesar de la bondadosa idea que en su día vendió Miguel Sanz, de que “todos los consejeros deben ser personas que no ostenten cargos públicos”, llega el momento de preguntarse ¿qué hay de lo mío?, y de asignarse dietas porque sí. Para eso crean una Junta de Entidades Fundadoras (¿?) que será, dicen, un órgano de carácter consultivo de la CAN en el que estarán presentes, Miguel Sanz, Javier Caballero, Álvaro Miranda,Yolanda Barcina, José Iribas, Carlos García Adanero, Alberto Catalán, Roberto Jiménez y Samuel Caro. Vaya, que sorpresa, ¡pero si los dirigentes del PSN también percibirán dietas!. Otra casualidad de la vida, o no, es el apoyo expreso del PSN al proceso de integración de la CAN en Banca Cívica. Apoyo por el que percibirán dietas por asistir a las reuniones, en las que sin duda cada uno de ellos aportará su experiencia en…¿asesorar en materia macroeconómica?¿en marketing?¿en vender humo?.

Eso nadie lo sabe, ni lo sabremos, pero el hecho es que a través de esta doble jugada, han conseguido, de un plumazo, eludir las responsabilidades que pudieran derivar de la gestión llevada acabo durante estos años por la CAN (y su mano política, el Gobierno de Navarra), cuyas consecuencias aún no conocemos pero que podemos intuir a tenor de la precipitada huida del barco del capitán, de la exposición al ladrillo de la economía navarra, de la existencia de guendulaines, de innumerables “sobrecostes” en obra pública, del incipiente déficit, y al hecho en sí de diluir “la caja” en otra con sede central en Madrid.

Eluden las responsabilidades políticas pero se aseguran beneficios personales a través de dietas autoasginadas. Y todo legal, oiga.

Mikel Izaga

UME JOKOAK

Duela gutxi egindako bidai batean, enparantza txiki batean atseden hartzen ari nintzen bitartean, ume batzuk hasi ziren jolasten nire aurrean. Marokoseko hiri batean nengoen, Ouarzazaten hain zuzen ere, eta basamortuko eta herri txikitako jendearen elkartasunaz blai iritsi nintzen hiri handi horretara. Hasieran, nik uste nuen korrika baino ez zutela egiten, ziztu bizian joaten zirelako leku batetik bestera. Dirudienez, oker nengoen, modu horretan bi talde osatu zutelako eta, orduan bai, hasi ziren jolasten.

Talde batean militarrak zeuden eta, bestean, etsaiak. Armadan zeudenak “onak” ziren, noski, eta etsaiak harrapatu behar zituzten. Harrapatu ahala, preso gelditzen ziren besteak eta –nire harridurako- kartzeleroek denetarik egiten zieten “egia aitortzeko”. Etsaiei jipoitzearen keinuak egiten zizkioten eta –konforme gelditzen zirenean- preso moduan jartzen zituzten plazaren erdian. Presoak, inolako zaindaririk gabe, eskolako klaseetan baino askoz ere txintxoago zeuden, geldi-geldi eta serio-serio, beraien artean tutik esan gabe. Noizean behin kartzelero bat (makila batekin eskuan) joaten zen beraiengana, zerbait oihukatzen zien, tenteago jartzen zituen eta berriro alde egiten zuen “kartzelatik”. Jokoa amaitu zen etsai guztiak harrapatuta zeudenean, eta berriro hasi ziren, rolak aldatuta. Kartzeleroak zirenak, errebeldeak.

Goian dagoen argazkia oso ospetsua da. Espainiako Gerra Zibilean hartuta, arras ongi islatzen du gizarte zibilak pairatutako izua. Halako jokamoldeek, ume batzuen ikusita, hotzikara sortzen dute.

Gaur egun, Irakeko umeek, beraien eskoletan, bonbardaketak eta hildakoak marrazten dituzten bezala, Bartzelonako umeek ikusten zutena baino ez zuten egiten, baita Marokosekoek ere. Beraien aurrean dagoen gizartea marrazten ari dira guretzat, eta guk, hausnarketa sakon bat egin beharrean, “ume jokoak” direla esaten dugu, eta beste alde batera begiratzen dugu..

Zertan jolasten dute gaur egungo umeek gure gizartean? Askotan, gehienetan, bakarrik uzten ditugu, makina baten aurrean. Zein motatako gizartea nahi dugu? Bakardadearen gizartea, non bakoitza bere kabuz joaten den? Mota horretako gizartea eraiki nahi baldin badugu, primeran egiten ari gara, baina ez dakit nik nora eramango gaituen horrek…

Existe un viejo proverbio indio que dice que “La tierra no es un regalo de nuestros padres; sino un préstamo de nuestros hijos”. Detrás de esta simple frase se esconde una visión alternativa al espacio-tiempo común, en la que el presente es deudor del futuro. Es la explicación de que nuestros hechos incidirán más de lo que pensamos en nuestros hijos. Al igual que hicimos nosotros con nuestros padres: ellos pagarán nuestros errores y disfrutarán de nuestros aciertos. Un punto de vista que en la actual sociedad “desmemoriada” de “hoy y ahora mismo” parece utópico, pero que es imprescindible a la hora de poner en marcha un proyecto a largo plazo. En Navarra ya se pagó con la escisión entre PNV y EA y puede que pronto nuestros hijos tengan que pagar el final de Nafarroa Bai como esperanza del cambio en la Comunidad Foral. Por eso, creo que es necesario hablar de los intereses con los que devolveremos a nuestros descendientes ese instrumento de cambio que nos prestaron y que, según parece, no sabemos gestionar.

No creo que es nada nuevo recordar la ilusión que despertó Nafarroa Bai en la sociedad navarra y también en la vasca. Era la alternativa que convertía daba fuerza al vasquismo en la Comunidad Foral y que abría una puerta al cambio político en la misma. Eran muchos años de “caciquismo” de UPN; años de ataques a todo lo que oliera a “Lingua Navarrorum” y de escorar Navarra hacia el Sur, olvidándose de que el Norte también existe. Tampoco es nuevo recordar que la sumisión del PSN al PSOE chascó las ilusiones de muchos que pensaban que los “años negros” terminaban y que no se imaginaban que aquella macabra coalición iba a ser el laboratorio del posterior Gobierno vasco presidido por Patxi López. Y qué decir de la “buena acogida” que dio la “izquierda abertzale” al proyecto, atacando sin parar porque veían que se les acababa el liderazgo del vasquismo en el Viejo Reyno. Pues parece ser que no recordamos todo eso y nos centramos en despellejarnos hasta que estos tres vértices se coman nuestra carroña y dejen a nuestros hijos sin la carne que nos prestaron. Nuestras contradicciones han sido más fuertes que nosotros y parece que esto toca a su fin. Un sueño truncado por peleas internas. Los intereses partidistas han primado encima de los intereses navarros. Justo lo que tanto se critica. Ver para creer.

Decía Jonathan Swift en su obra El Arte de la mentira política que: “considerando la natural propensión del hombre a mentir y de las muchedumbres a creer, confieso no saber cómo lidiar con esa máxima tan mentada que asegura que la verdad acaba imponiéndose”. Yo, parafraseando al escritor inglés, quería preguntarme: ¿qué hace falta para que lo que une a Nafarroa Bai se imponga a lo que le separa? Muchas veces cuando un matrimonio está a punto de divorciarse, los padres piensan en los niños; en qué será de ellos y en su porvenir. Quizá sea hora de que quienes llevan Nafarroa Bai piensen qué será de los navarros que queden huérfanos de una herramienta creada para impulsar otra forma de hacer las cosas en su Tierra. Puede que sea tiempo de dejar de mirarnos al ombligo y de plantearnos seriamente si no merece la pena seguir adelante ante un triunvirato agresivo UPN-PSN-PP y el terrorismo totalitario de ETA con la complicidad de Batasuna y su entorno. Entre la obsesión antivasquista y el “tiro en la nuca”; aprovechemos Nafarroa Bai para que nuestros hijos le den un uso mejor que nosotros. Al fin y al cabo, son ellos quienes nos lo han prestado.

Xabier Etxebarria

rotulazioa

Hace algo más de un año, a principios del 2009, el Excelentísimo Ayuntamiento de Pamplona ordenó el cambio de las rotulaciones de las calles de nuestra ciudad en un “formato mucho más claro para la vista de todos nosotros”, según informaban el grupo de Gobierno del consistorio pamplonés.

Semanas posteriores al anuncio se empezaron a ver esos nuevos carteles. Es cierto que la letra de los nombres de las calles era mucho más grande que las anteriores y se veía mejor, pero…. ¿no veis nada raro?

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(Nuevas rotulaciones de las calles de Pamplona/Iruña)

Efectivamente, han suprimido de una tacada el euskera de todos los carteles nuevos. Pero es que no sólo suprimen la presencia de uno de los dos idiomas de Navarra, sino que infringen su propia ley, que dice que el castellano y el euskera deben aparecer en todos los edificios públicos y en las rotulaciones de las calles de Pamplona.

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(Carteles antiguos de las calles de Pamplona/Iruña)

Desde que en 1979 que se eligiera democráticamente el primer alcalde de Pamplona, y hasta la actualidad, nunca se había atentado de esta manera en contra de una de nuestras lenguas. Y eso que por la alcaldía pamplonesa han pasado varios representantes de diferentes colores como Julián Baduz del PSN-PSOE (1979-1987), Javier Chourraut de UPN (1987-1991) y con CDN (1995-1999), Alfredo Jaime de UPN-PP (1991-1995) y Yolanda Barcina de UPN-PP (desde 1999).
Los gobiernos anteriores a la actual alcaldesa de Pamplona, habrán estado más o menos a favor del euskera, pero nunca lo intentaron elminar de la esfera pública y “pasándose la ley a la torera”, no al menos de manera tan evidente.

Pero, ¿por qué ésta persecución al idioma del viejo “Reyno de Navarra”?

Desgraciadamente, aún hay gente que relaciona el euskera con el “idioma de los violentos” y “de esa gente”.

¿No es lamentable? Ahora entiendo cuando se hacen estudios de cultura general, y algunos suspenden con creces…. ¡ahora entiendo parte de esos desastrosos resultados que se obtienen…!
¿Cuándo acabaremos con la incultura existente? ¿Hasta cuándo tendremos que padecer su intransigencia?

Es lamentable que el actual gobierno municipal de Pamplona/Iruña esté adoptando tan injustificables medidas. Tan lamentable como injusto.

En un pleno del consistorio pamplonés celebrado en febrero de este año, una moción aprobada con los votos de Nafarroa Bai, el PSN-PSOE y ANV instaba al gobierno de Barcina a cumplir con la ley y a rectificar todas las rotulaciones nuevas.

¿Rectificarán…..?

Jon Cabrera

Cinemática social

Hace poco, leía a Felipe González decir que “A Navarra hay que respetarla por su diversidad social, no por otra cosa que la mal llamada plurinacionalidad navarra”. Quizás el ex Presidente del Gobierno pecaba de honestidad y hacía –como en otras tantas veces- como que miraba a otra parte cuando se le preguntaba por el famoso agostazo de 2007 y el posible cambio de gobernabilidad en la Comunidad Foral. Bien es cierto que nuestra tierra necesita urgentemente una mudanza en el Palacio de Navarra, en la cual quepamos la mayoría que apostamos por la salida de una de las derechas más rancias e intransigentes de los últimos tiempos, la que, bajo la marca de UPN, partido político que, tras años apoltronado en palacio, ha reducido a la nada el derecho de expresión de la ciudadanía no pro-constitucional del viejo Reyno.

El cambio debe producirse en 2011, pero no a cualquier precio y en todo caso, sometidos a leyes y pactos de hierro inamovibles. Sabemos que si queremos lograr ese objetivo –que debe ser totalmente primario, el ser la 1ª fuerza en los próximos comicios, debemos potenciar el ADN de NaBai, el denominador común que provoca en cada año electoral que todos vayamos con la papeleta de la coalición a votar. El tiempo es quien está deshaciendo etiquetas y prejuicios banales acerca de supuestas peleas internas y altibajos dentro de NaBai, y por ahora, salimos victoriosos.

Creemos en una reforma territorial en la que los más acérrimos defensores de la Constitución española parecen hacer oídos sordos, una carta magna que desde su génesis y sobre todo, desde sus profundas raíces, está más que blindaba a un posible sometimiento de la progresión en los autogobiernos de las distintas CC.AA., algo que buena parte de nuestro electorado viene pidiendo tiempo atrás. Me hace gracia leerles a los más apócrifos constitucionales cuando hablan acerca de los Estados multinacionales, de la diversidad, de Euroregiones… Un debate, el de la reforma constitucional, donde debemos entrar todos, es algo que invita al debate y a la reflexión, no a la marginalidad sociopolítica. Y aquí es donde entra Navarra, con su parte vasquista totalmente relegada, arrinconada y defenestrada a efectos de una Constitución ramplona que a día de hoy, pide a gritos una importante reforma dentro del mapa territorial del Estado español, una transformación que, en parte, daría salida y respuesta a varios de nuestros problemas históricos, pero que al parecer, no interesa.

Cuando hablo de una reforma, no lo hago de manera trivial o frívola, sino madurada, concienciada y de manera gradual, pensando siempre en que no vivimos solos y que hay que buscar un punto medio en el cual podamos estar medianamente satisfechos la mayoría, y no lo que hoy en día hay; un ambiente excluyente que a corto-medio plazo, dividirá a la sociedad bajo la dicotomía de Bush Jr. a “demócratas de toda la vida” y a perseguidos, o en su defecto, a terroristas. La asimetría política es algo que reina en España desde hace siglos –y por regla general, en la mayoría de las naciones-, y es algo en lo que ninguno de nosotros nos paramos a pensar, en esos pequeños detalles que hacen a distintos territorios –como al nuestro- algo más potentes y substanciales ante los tiempos que corren de poca bonanza económica. Hablamos de territorios históricos marcados con un sello diferencial, con autogobiernos aparentemente más emancipados del poder central, que por qué no decirlo, invitan a la utopía hispánica del estado federal.

Fomentar esa “plurinacionalidad”, eliminar barreras, es algo que hay que hacer de dentro hacia fuera, empezando por barrer nuestra casa para acabar dando ejemplo a nuestros vecinos. Evolucionamos, avanzamos y detener la inercia de la sociedad, la que siempre tiende a rodar, es inevitable, algo que ninguna de las constituciones existentes a nivel mundial ha logrado a lo largo de la historia. La cinemática social es irreemplazable.

Pako Etchegaray

Azkenean, hainbat arazo, saiakera eta oporren ondoren, lortu dugu geuk egindako lehen bideoa igotzen. Ikusiko duzuenez, kontu bat iriki dugu YouTuben ere bai. Gure kontura harpidetu nahi baldin baduzue, bilatu NabaizaleGazteok eta hortxe izango duzue. Hona hemen, beraz, martxoak 28an Iruñean egindako Nafarroa osoan euskaraz ikasteko eskubideen aldeko manifestazioaren kronikatxoa.

El viernes 19 de marzo, tuvo lugar en Barcelona el 1er Encuentro Económico Burbuja, organizado por el Colectivo Burbuja, que ha sido creado recientemente por personas que participan desde hace años en un Foro de Economía. El objetivo de este encuentro era exteriorizar y sacar a la calle, las conclusiones y el diagnóstico puesto en común durante estos años por los foreros que perteneciendo a muy distintas ideologías, mantienen en la red un debate de lo más interesante. Y es que, mientras aún hoy algunos se empeñan en lamentar que “la crisis no se pudo predecir”, y los oportunistas de última hora se apuntan al “yo ya lo sabía”, en ese foro llevan años –de ahí su sugerente nombre-, debatiendo, argumentando y prediciendo por escrito, lo que al final sucedió, está sucedido y está por suceder. Y hasta ahora hay que decirlo, con mucho acierto.

1er Encuentro Económico Burbuja

No es mi intención entrar ahora en detalles de lo mucho que expusieron los ponentes en la conferencia, aunque sí quiero mencionarlos: Ricardo Vergés (“El Final del Milagro Español”), Eduard Hugh (“España, el problema del déficit gemelo”), y Juan Carlos Barba (“Perspectivas de la economía española tras el estallido de la burbuja inmobiliaria”), y las imprevistas pero oportunas intervenciones de Marc Vidal y del conocido periodista de la TV3 Jaume Barberá, que acudieron en principio como oyentes aunque acabaron siendo también protagonistas del evento.

Seguramente, a la mayoría no os sonará ninguno de ellos (salvo quizás Jaume Barberá), principalmente porque no suelen salir en TV, mejor dicho no “les salen” en TV (excepto, precisamente en el programa de Barberá). Es gente que a los propietarios directos (partidos políticos e intereses de poder) e indirectos (multinacionales y bancos), de las televisiones y de los medios de comunicación en general, nunca les ha interesado dar espacio para que pudiesen exponer su punto de vista, un punto de vista que difiere al que oficialmente se empeñan en transmitir desde los medios oficiales, ya que amenaza, al parecer, su acostumbrado monopolio de la información, falta de transparencia, y empeño de dirigir y anestesiar a su antojo a la masa. Por algo decidieron que era mejor crear estoloarreglamosentretodos.org, el telediario de las 21 y sálvame deluxe.

Afortunadamente, la gente ya está empezando a mosquearse.


Mikel Izaga

Nafarroa Bai presentó en 2004 una nueva ilusión para los vasquistas y abertzales navarros, así como para los navarros que quieren que haya un cambio político y social en la Comunidad Foral. Vimos que se podía forjar una alternativa “euskaldun” a la política de Miguel Sanz que anulase las actitudes totalitarias de HB y ETA que habían crucificado a todo lo que sonaba a vasco en la Comunidad Foral. La disuasión de fuerzas era clara y la unión de los 4 partidos vasquistas y abertzales de Navarra fue un paso adelante que se refrendó en las urnas y que, salvo un inesperado agostazo, hubiera supuesto un cambio de Gobierno. Pero no sólo eso, sino que Nafarroa Bai se convirtió en una marca que iba más allá de la coalición, ya que incluía a independientes, que conseguían disipar, en cierta manera, el “miedo” a lo vasco existente en la sociedad navarra. El “BAI” era importante, porque aportaba un elemento positivo en una sociedad cuyos movimientos políticos eran escasos y en el que UPN tenía el Gobierno casi asegurado. Igual que en la actualidad, sólo que no se esperaba que el PSN iba a actuar poniendo a España por encima de sus electores navarros. Política de Estado la llaman.

La oposición de UPN era normal. La visión de Navarra de ambos movimientos es antagónica. Lo que no parecía tan normal fue el rechazo que produjo en el mundo de HB. La autodenominada “Izquierda Abertzale” defiende, en teoría, la unión entre fuerzas abertzales y progresistas. Postulado muy parecido al que defiende Nafarroa Bai. Todos los partidos de la coalición defienden modelos alternativos al actual modelo capitalista mercantil neoliberal; desde la democracia cristiana del PNV, hasta el socialismo de Aralar. En teoría, por tanto, el modelo social tampoco debía ser una excusa para excluirse de la coalición. Aun así, el mundo de la “Izquierda Abertzale” se mostró muy hostil a la coalición. Una hostilidad que creció a medida que los resultados de NaBai mejoraron y que tocó cumbre en las elecciones europeas cuando las fuerzas de la coalición, de manera separada, perdieron muchos votos, lo que evidenció que Nafarroa Bai es una marca. Los miembros de HB dieron a entender en Navarra el referente seguían siendo ellos, algo que, por cierto, vuelve a augurar Ramón Sola en Gara.

La realidad navarra es muy tozuda. En la actualidad los augurios de Sola sólo se cumplirían si Nafarroa Bai se rompe o ETA deja las armas. Según parece, es más probable la primera que la segunda opción, ya que HB lleva tiempo trabajando en la primera premisa. Formalmente, el “Polo Soberanista” podría integrarse en Nafarroa Bai. Se supone que esta apuesta deja a la violencia fuera de juego al igual que la coalición. Podría haber rencillas políticas en la coalición, lo que ocurre actualmente a raíz de la pluralidad de los componentes de NaBai. Sin embargo, existe una diferencia insalvable entre ambos modelos; el Polo Soberanista está controlado por HB, mientras que Nafarroa Bai es plural y eso a HB no le gusta. Asimismo, el modelo del Polo Soberanista se juega fuera de las instituciones, mientras que Nafarroa Bai lo hace dentro de ellas.

Es por esa pluralidad por la que ha triunfado Nafarroa Bai; es la fuerza del producto. Una marca que ha logrado ilusionar a parte del electorado navarro por su visión “progresista” y vasquista. Es la única alternativa seria al Gobierno navarro actual y si nos cargamos la marca condenaremos a los ciudadanos navarros a otros tantos años de españolismo rancio y carca. Sólo por eso debe mantenerse Nafarroa Bai. Los programas y las listas ya se harán. Hay que ser responsables con los retos del futuro y saber amoldarse a las necesidades de la sociedad a la que se quiere representar. Navarra pide cambio y sólo quién sepa entender las claves del cambio podrá realizarlo; por encima de los cantos de sirena de HB que ya sabe lo que tiene que hacer para integrarse en ella. Otra cosa es que no quiera.


Xabier Etxeberria

Cada vez que algún cargo público, partido político, sindicato o asociación del ámbito nacionalista vasco hace mención al carácter vasquista de Navarra o a sus similitudes, siquiera culturales, con la Comunidad Autónoma Vasca, apenas hay que esperar unos pocos segundos para que salte a la palestra algún dirigente de UPN o PSN pidiendo “respeto a la realidad socio-institucional de Navarra”.

Esa frase siempre me ha parecido una excusa para imponer –en Navarra y fuera de ella- una visión de la realidad navarra, con un pasado, presente y –sobre todo- futuro concreto y determinado, que no coincide con lo que muchos y muchas pensamos y sentimos. Es cierto que son mayoría en nuestra comunidad las personas que se sienten muy cómodas con el marco jurídico actual, pero no lo es menos que están muy lejos de acercarse a la unanimidad. Por tanto, y en la línea de lo repetidamente expresado por tantos portavoces de los partidos mencionados, propongo una serie de medidas, destinadas a acercarnos aún más a la “realidad socio-institucional de Navarra”.

Teniendo en cuenta que la representación denominada “vasquista” o “nacionalista vasca” en el Parlamento Foral se sitúa en torno al 25%, considero apropiado que se retire el 25% de las numerosas banderas españolas que ondean en nuestros balcones públicos, sustituyéndose por ikurriñas. Además, así evitaríamos nuevas “guerras de las banderas”, porque nadie podrá se podrá quejar de que no se refleja fielmente la realidad. Las banderas navarras no se tocan, claro, para algo en lo que coincidimos…

Calculando en un 16-20% el número de euskaldunes que habitan en Navarra actualmente, una de cada cinco intervenciones públicas de nuestr@s representantes debería ser en esta lengua. Como medida de discriminación positiva hacia la “lingua navarrorum”, en aquellos lugares donde el porcentaje sea más elevado, el número de intervenciones en nuestra ancestral lengua iría subiendo. Catalán y Jiménez, al euskaltegi.

En aquellas localidades donde haya otro tipo de mayorías, se respetarán escrupulosamente sus decisiones referentes a los símbolos. Al fin y al cabo, no hay democracia más cercana que la municipal, ni institución que represente de manera más ajustada el sentimiento de l@s vecin@s que un ayuntamiento.

Espero impaciente a que l@s señores y señoras de UPN y PSN empiecen cuanto antes a respetar la realidad socio-institucional de Navarra, como tanto reivindican, aunque por si acaso iré cogiendo una silla…


Jabi Arakama